Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen.
2 Corintios 3:18 NTV
Reflejo de Ti
Cuando pequeños por lo general buscábamos parecernos a alguien que admirábamos o que considerabamos un modelo a seguir, ya sea un futbolista, cantante o incluso a nuestros padres. Pero siempre tratábamos de imitar sus gestos, su forma de hablar hasta de vestir y ser lo más parecidos a esa persona.
A medida que íbamos creciendo el modelo iba cambiando hasta que esa costumbre se fue quedando atrás, sin embargo cada uno de nosotros tenemos la tarea de ser como Jesús y de reflejar su imagen y eso si no se puede quedar atrás sino que por el contrario cada día debemos buscar parecernos más y más a Él que es el modelo a seguir por excelencia, nunca nadie ha sido ni será como Él y nosotros sus hijos debemos reflejar en nuestra vida todo lo que El ha hecho por nosotros, para que cuando la gente nos vea también pueda verlo a Él.
Pero ahora mi pregunta es, cuando nos miramos en el espejo ¿Realmente lo estamos reflejando a Él? O lo que allí se ve es algo totalmente distinto a lo que deberíamos mostrar.
Tu vida, tu testimonio y tus frutos son lo que harán que la gente quiera o no escuchar acerca de Dios, que no seamos piedra de tropiezo para nadie, sino que podamos a través de nuestra vida reflejar la gloria de Dios.
Bendiciones feliz día
Juan David Jara – Ministerio Juvenil Agua de Vida