Aprendiendo en el desierto

Toda persona que desee estar con Dios, más temprano que tarde será llevado por Él a los desiertos espirituales, allí serán tiempos de quebrantamiento, de humillación y profunda enseñanza
Es en los desiertos donde los problemas, las crisis, la soledad, la incomprensión parecen ser más fuertes que nunca antes en la vida, cuando somos llevados al desierto llegan a nuestra vida días en los cuales deseamos hallar refugio pero no lo encontramos, es el desierto donde la felicidad que acompaña la relación con nuestro Señor es puesta a prueba en medio del silencio, la lucha y el temor. Es en los desiertos donde experimentamos en nuestro corazón una profunda necesidad del toque sobrenatural de Dios para poder seguir adelante.


El Señor permite en los desiertos espirituales momentos que desafían nuestra fe para que nos demos cuenta de que la única fuente de nuestra provisión es Él. Es en esos momentos cuando nadie entiende o comprende lo que estamos experimentando.